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Finanzas saludables, equilibrio y espiritualidad.

Actualizado: 30 sept 2020

La Educación financiera no es un constante ni una prioridad, desde pequeños no se nos forma en este campo, realmente el ser humano para ser feliz necesita contar con un equilibrio en necesidades básicas, aspecto físico, salud, estabilidad económica, educación. Así mismo, estar conscientes de nuestro sistema de creencias, lo que hemos aprendido, lo que pensamos y expresamos.




Estar en conexión con la divinidad y estar en Fe y Certeza, conlleva, entre otras cosas, el desarrollo de la libertad financiera. Es esa independencia, la que nos libera de la angustia, la frustración y el desánimo que nos producen los problemas con el dinero.

Debemos hacernos las siguientes interrogantes: ¿el dinero es nuestro amigo o enemigo?, recordar lo que nos decían nuestros padres y familiares sobre el dinero, es sumamente importante, para determinar nuestra relación con la prosperidad y abundancia.

Es importante determinar las creencias que nos limitan para que el dinero no fluya, por tanto, debemos realizarnos las siguientes preguntas:

· ¿Reconocemos nuestros logros?

· ¿Sabemos nuestras prioridades?

· ¿Trabajo duro para alcanzar mis metas?

· ¿Qué es abundancia para mi?

· ¿Somos agradecidos?

· ¿Amamos lo que hacemos?

· ¿El dinero crece en los árboles?

· ¿Ser humilde, ser espiritual es sinónimo de no tener riquezas?

· ¿Las personas con dinero son prepotentes?

· ¿Qué nos merecemos en la vida?

· ¿Cómo nos expresamos constantemente? ¿En positivo o en negativo?

Otra variable importante a determinar es ¿por qué el dinero no llega?, mientras más nos obsesionemos con el tema, bajamos nuestra vibración y bloqueamos nuestra abundancia. Esto sucede:

  1. Cuando lo necesitamos con urgencia

  2. Cuando el dinero es un problema

  3. Cuando existe cierta presión para obtenerlo

Es importante poder desarrollar hábitos sanos en el manejo de las finanzas personales, como en tantos otros aspectos de la vida, dos de los elementos primordiales son el orden y la disciplina.

No obstante, llevar una vida financiera ordenada no se refiere necesariamente a tener un control obsesivo sobre todas nuestras operaciones financieras, así como vivir con un temor perenne ante el riesgo. Se trata de estar al tanto de nuestros ingresos y gastos para planear el futuro con mayor comodidad, poder ahorrar, invertir y proyectar a largo plazo.

Por esto, es importante considerar:

· Elaborar un presupuesto: si no tiene experiencia elaborando y siguiendo un presupuesto, podría comenzar por hacerlo semanal o quincenal. Identificar puntos débiles para que conforme pase el tiempo, pueda ir modificándolo.

· Pagar a tiempo: tener siempre presente todas las fechas de pago: las tarjetas de crédito, los servicios básicos como gas, luz, agua, internet, teléfono, arriendo, préstamos, etc.

· Dividir gastos: si vive con tu familia o comparte apartamento, es importante revisar todos los gastos cotidianos para que éstos sean pagados entre todos o bien, que cada uno elija qué pagar y así no incurrir en deudas innecesarias.

· Plantear metas financieras: sin duda alguna, este punto está relacionado con el ahorro. Si se tiene claridad para qué se necesita el dinero, entonces trabajarás para conseguirlo. El manejo que le pueda dar a su dinero, le ayudará a tomar mejores decisiones financieras y le permitirá tener un estilo de vida sano.

Algunas acciones que se pueden tomar para evitar dañar las finanzas:

1. Controlar las ansias de comprar: antes de realizar cualquier adquisición se debe analizar si el producto o servicio cubre una necesidad o deseo. Si la respuesta corresponde a un deseo, se trata de una compra innecesaria y puede posponerse.

2. Planear las compras: una guía útil es hacer un listado de lo que es necesario durante el mes.

3. Disfrutar de un pasatiempo: dedicar el tiempo a una actividad agradable permite reenfocar prioridades y disminuir la ansiedad por las compras.

MZ Carolina Fernández Lucke

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