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Los Efectos Sanadores de la Naturaleza


El planeta azul late y vive, hogar y madre de todos, esa es la tierra.

En sus entrañas, cortezas, superficie y aire vibra la vida en una evolución perfecta y constante, desde microorganismos, larvas, virus, insectos, animales, plantas, árboles, y el hombre.


Los elementos naturales, montañas, árboles, plantas, ríos, lagos, cataratas, están llenos de energía vital y todos sus componentes: belleza, luz, sonido, silencio, vibración, su poder y su magia, pueden ser captados por todos los seres vivos y más aún, por nosotros los humanos, mejorando nuestra salud.


  • Nuestro cuerpo conserva y aumenta su capacidad de autocuración en el momento en que tiene contacto con la naturaleza.

  • Gran parte de su virtud sanadora radica en que nos aparta de hábitats y hábitos nocivos.

  • Estar en contacto con la naturaleza reduce el estrés, mejora la salud mental, la concentración, estabiliza la presión sanguínea y muchos más efectos positivos.

  • Estudios científicos demuestran que frecuentar bosques aumenta la concentración sanguínea de linfocitos NK, que tienen una acción específica contra infecciones y procesos cancerosos.

  • Los bosques son medicamentos sin efectos secundarios.

¨La naturaleza nos permite relajarnos y tomarnos las cosas con más calma¨.


Asimismo, simplemente ver elementos naturales como plantas, árboles y césped puede reducir el estrés a través de la generación automática de respuestas fisiológicas y psicológicas.


La simple visualización de escenas de la naturaleza o participar en actividades dentro de entornos naturales, reduce la fatiga.


Abrazar un árbol


Cuando nos sentimos agotados, sin motivación o simplemente nos no sentimos bien, normalmente nuestra solución es tomar un café, procrastinar nuestras tareas o hacer algo que nos ayude eficientemente con nuestro estado de ánimo.


Recomendamos en estos casos, abrazar un árbol, caminar descalzos en el césped o dejarse caer en él.


La Playa


La playa es un lugar maravilloso de Sanación, su agua salada limpia y purifica todos tus cuerpos. El sol, la arena y el aire, así como, los iones negativos producidos por el oleaje, también te ayudarán a limpiarte y armonizarte.


Es un lugar que permite recrear cuerpo, mente y alma, esparcirnos, jugar y relajarnos. Acude a la playa cuando necesites contactar con tu niñ@ interior, revitalizarte, limpiarte, sanarte y disfrutar de la alegría de estar vivo.


Los ríos y cataratas


Los ríos también son excelentes lugares de Sanación, cuando estés cerca de alguno o te bañes en él, pídele que se lleve cualquier negatividad que pudiese haber en tu interior o en tu cuerpo energético.

El río te recordará la fluidez, te cantará su melodía acuosa, te impregnará de su frescura y te limpiará. Además, los iones negativos que produce el agua en movimiento, sobre todo, cerca de sus cascadas, son altamente sanadores.


Visita los ríos, especialmente, cuando quieras limpiar todo tu ser, cuando te sientas estancado o tengas emociones que quieras soltar y dejar ir.


Las Montañas


Las montañas nos ayudan a tener una visión más elevada, a recordarnos cuán fuerte somos, a superar obstáculos y limitaciones y también, a saber cuáles son los límites que define la sana prudencia, que nos permiten estar a salvo.


Es un excelente lugar para el aislamiento y la introspección, para conectar con los planos superiores, pero también, con la fuerza telúrica presente en las rocas y que nos acerca al inmenso Poder, Fuerza y Sabiduría de la Madre Tierra.


Las montañas son lugares para elevarnos, tomar perspectiva, madurar y crecer, recordarnos que somos capaces de llegar más alto de lo que creíamos, reforzando nuestra autoestima.


Los Campos


El campo nos brinda el contacto con la tierra fértil, con la abundancia, reforzando nuestra autoestima al reconocer en ese reflejo externo, que toda buena semilla que plantemos y cuidemos en nosotros nos bendecirá con sus frutos, siendo un regalo de abundancia y un recurso para nosotros, que también, puede beneficiar a quienes nos rodean.


El campo aumenta nuestras ganas de ser productivos, de cultivar nuestros recursos internos y externos para tener una vida plena, próspera y alegre.

Acude al campo cuando quieras reconectar con el sentimiento de prosperidad y abundancia, recordar que tienes recursos inexplorados o desaprovechados, animarte a cultivarlos y a ponerlos al servicio de quienes te rodean.



Tomado de los Círculos de sanación impartidos en la Formación Zolemgeh Estrella



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